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calidad ambiental de bogota en 50 años

Escrito por ELPOTBOGCOLSAN 16-03-2018 en ambiente. Comentarios (0)

BOGOTÁ: MEDIO AMBIENTE REDUCIDO A UN CUARTO

El panorama no puede ser más preocupante por donde quiera que se le mire: agua, aire y suelo son los tres recursos más utilizados en Bogotá y a la vez los más degradados. El 80 por ciento de los establecimientos que en Bogotá se dedican a la extracción de materiales (canteras y gravilleras) no tiene permiso de explotación y no cuentan con infraestructura técnica de manejo ambiental.

Por el lado del agua, el río Bogotá está catalogado como uno de los más contaminados del mundo. Su sola cuenca recibe los vertimientos, sin ningún tipo de tratamiento, del mayor sector productivo del país (25 por ciento de la industria nacional). Además, le llegan las aguas residuales y desechos sólidos de 21 municipios y la capital; 900 toneladas diarias de demanda bioquímica de oxígeno; detergentes no biodegradables; y otros contaminantes que restringen el uso de sus aguas en los municipios de la cuenca baja del río y limitan su utilización para actividades industriales y consumo de energía.

El diagnóstico del aire no es diferente: estudios especializados demuestran que existen zonas en la ciudad donde el monóxido de carbono, el ozono y el ruido presentan índices de concentración por encima de los valores permisibles. El aire capitalino recibe anualmente una descarga de 360.000 toneladas de contaminantes.

Anualmente, la Contraloría Distrital realiza un informe sobre el estado del ambiente en la ciudad. Ya salió el último. Y se presentará, junto con los informes de las contralorías de Medellín, Cundinamarca y varias capitales más, durante el seminario-taller Contraloría y medio ambiente , que se realizará entre el 25 y el 27 de marzo, en el Club de Empleados Oficiales. Su organización está a cargo de la Fundación Alma, la Contraloría de Bogotá y la Fundación Friedrich Naumann.

A continuación se dará un adelanto del informe ambiental de Bogotá y de algunas de las recomendaciones para mejorarlo, que se darán a conocer durante el seminario.

Suelo sobrediagnosticado Cada vez que se presenta una lluvia ligeramente fuerte en la ciudad, resultan afectados una docena de barrios y por lo menos diez de las principales vías. Es más, un solo aguacero en la pasada temporada invernal causó perjuicios a casi mil familias.

Se sabe que veinte barrios, en promedio, de cada una de las alcaldías locales de Engativá, Bosa, Kennedy y Ciudad Bolívar están inventariados como de alto riesgo por inundación. Otro tanto, en Usaquén, Chapinero y Usme, figura en el renglón de posibles avalanchas y una cifra similar de Ciudad Bolívar están en peligro en caso de deslizamientos y agrietamientos Existen casi cincuenta estudios técnicos para llevar a cabo obras de control y protección de asentamientos humanos ilegales (la principal causa de la desestabilización del suelo, por su mal uso) pero, como en el caso del metro, es realmente poco lo que se ha concretado.

El informe dice que el bosque, como tal, prácticamente ha desaparecido de la Sabana. A ello se suma la llamada depredación navideña , propiciada por muchas personas que arrasan la poca vegetación que queda en busca de musgo, líquenes, helechos y otras plantas exóticas.

Aire o contaminación? El medio de transporte que más se utiliza en la capital es el automotor: los buses y las busetas representan el 75 por ciento del transporte masivo. La mitad de los vehículos que transitan por el país está en Bogotá. Se dice que cerca de 500.000 vehículos van y vienen por las calles capitalinas. Y su aporte al aire es directamente proporcional a su cantidad: el 70 por ciento de la contaminación presente proviene de estas fuentes.

Un reciente estudio japonés encontró que Bogotá estaba entre las cuatro capitales suramericanas más contaminadas (después de Sao Paulo, Santiago de Chile y Buenos Aires). Las concentraciones de óxido de nitrógeno, monóxido de carbono y dióxido de nitrógeno en el aire ya sobrepasaron todos los niveles permitidos.

Un segundo estudio de los japoneses (en 1992) encontró plomo (metal que se utiliza como antidetonante en la gasolina y que altera el sistema nervioso) en vías como la avenida Caracas y la carrera décima.

Pero el enrarecimiento del aire también tiene que ver con fuentes fijas (fábricas). El informe dice que el 75 por ciento de las chimeneas son de alturas bajas (de 11 a 20 metros).

En cuanto al ruido, las cifras hablan por sí solas: hay zonas residenciales en las que se han hallado niveles superiores a los 95 decibeles, gracias a la proliferación de plantas eléctricas desde que se inició el racionamiento. Lo máximo permitido son 65.

Agua: clasifica pero...

A finales del siglo pasado y comienzos del presente, la legislación colombiana consideraba como obras de beneficio público la desecación de los pantanos. Pero ésta es solo una de las causas por las que en la Sabana queden menos de 200 de las que alguna vez fueron 500.000 hectáreas de pantanos, todo con la idea de darles mayor área a los asentamientos humanos y a las labores agrícolas.

Adicionalmente, a la capital la afectan considerablemente según el informe el manejo irracional del agua, que generó contaminación irreversible en los ríos Juan Amarillo, Fucha y Tunjuelito que cruzan la ciudad y reciben aguas negras para vertirlas en el río Bogotá, que a su vez desemboca en el Magdalena.

El informe anota que en el área de la Sabana se explotan sin ninguna consideración las aguas subterráneas, en su mayor parte para uso industrial, con el peligro de agotar el recurso y debilitar los suelos, lo que provocaría fallas imposibles de remediar.

Respecto al agua potable, el informe dice que la ciudad cuenta con un buen servicio de acueducto (cuya población total servida alcanza los 4 950.000 habitantes) pero que es de imperiosa necesidad que se emprendan acciones para controlar la pérdida del 40 por ciento (el cual no es facturado), debido a que esto representa cerca de 248 millones de metros cúbicos al año que se están tratando y que la ciudad no está utilizando.

Energía: ojo al Guavio En este inciso, la Contraloría dice que la energía no solo depende de las transformaciones hidráulicas sino de todas las otras transformaciones, como la de la energía del sol, el petróleo y el gas.

Por eso dice que las fuentes energéticas actuales para la capital son el río Bogotá y sus afluentes, el gas que proviene de los pozos del Guamal en el Llano, que se utiliza para consumo domiciliario, y el cocinol.

En cuanto a la energía que se genera a partir del agua, el informe anota que lo que podría ser una óptima prestación del servicio se ve mermado por la excesiva contaminación del río Bogotá, lo que afecta considerablemente la operación de turbinas en los sistemas de generación.

Respecto al proyecto Guavio, dice que será tema de un posterior estudio. Solo se refiere a lo que se ha hecho para mitigar el impacto ambiental de su construcción.

Recomienda pensar en una campaña de monitoreo de las diferentes entidades que manejan el recurso energético, debido al hecho de haber radicado en la parte alta de los afluentes del Guavio a una población que inicialmente se localizaba en la parte baja.

Preocupa el posible impacto que esa población puede generar sobre la cuenca de estos cuerpos de agua, como la deforestación, el incremento de la colonización y la disminución de los caudales.

DAMA sentada El Concejo de Bogotá creó, en 1990, el Departamento Administrativo del Medio Ambiente (DAMA), para que elaborara un plan de gestión ambiental que reflejara las aspiraciones de la comunidad y que estuviera dirigido al mejoramiento de la calidad de vida de los bogotanos. El 8 de abril de 1992, ese plan fue aprobado por el Departamento Administrativo de Planeación Distrital.

Se basa en siete puntos clave, como promover la planificación ecológica del territorio, desarrollar empresas productivas y eficientes, ambientalmente serias, manejar adecuadamente los recursos hídricos, garantizar aire limpio para los ciudadanos de hoy y mañana, reducir los niveles de ruido, manejar adecuadamente las basuras y realizar una gestión ambiental responsable.

Pero la teoría (bien completa) se quedó ahí. La Contraloría dice que la estructura organizacional del DAMA carece de la agilidad y conveniencia para responder a la problemática ambiental de Bogotá.

Agrega que existen grandes dificultades para ejecutar acciones con los procedimientos administrativos y jurídicos y el Código Fiscal.

Y completa sus conclusiones diciendo que aparte de que se carece de presupuesto adecuado, no hay una infraestructura operativa y financiera para llevar a cabo planes específicos, como por ejemplo el de Santa Fe de Bogotá Reverdecerá .


POT BOGOTA D.C.

Escrito por ELPOTBOGCOLSAN 14-03-2018 en BOGOTA. Comentarios (0)


El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) es un instrumento técnico y normativo para ordenar el territorio municipal o distrital. La Ley 388 de 1997 lo define como el conjunto de objetivos, directrices, políticas, estrategias, metas, programas, actuaciones y normas, destinadas a orientar y administrar el desarrollo físico del territorio y la utilización del suelo. El POT se constituye en una carta de navegación para ordenar el suelo urbano y rural, con el fin de consolidar un modelo de ciudad en el largo plazo y para ello diseña una serie de instrumentos y mecanismos que contribuyen a su desarrollo.

¿Para qué sirve?

El POT sirve para orientar y priorizar las inversiones en el territorio tanto del sector público como del sector privado, es decir, define dónde se construyen los parques, los colegios, los hospitales, dónde se ubica la vivienda, las oficinas, los comercios e industrias.



¿Cómo se clasifican estos instrumentos?

  • Plan de Ordenamiento Territorial: Son elaborados y adoptados por las autoridades de los distritos y municipios con población superior a los 100.000 habitantes.
  • Plan Básico de Ordenamiento Territorial: Son elaborados y adoptados por las autoridades de los municipios con población entre 30.000 y 100.000 habitantes.
  • Esquema de Ordenamiento Territorial: Son elaborados y adoptados por las autoridades de los municipios con población inferior a los 30.000 habitantes.

¿Qué contiene?

  • Componente general: establece políticas, objetivos, estrategias y contenidos estructurales de largo plazo (12 años) para todo el territorio municipal. El contenido estructural hace referencia a: áreas de preservación y conservación ambiental, amenaza y riesgos, patrimonio urbanístico, arquitectónico y arqueológico, clasificación del suelo urbano, rural y de expansión, entre otros.
  • Componente urbano: acciones, programas y normas para encauzar y administrar el desarrollo físico urbano (suelo urbano y de expansión) y contenidos de corto y mediano plazo (8 años). El contenido de corto y mediano plazo hace referencia a: Normas urbanísticas, tratamientos y actuaciones urbanísticas, ocupación y usos del suelo, infraestructura vial y de servicios públicos, equipamientos, vivienda, instrumentos de gestión y financiación, entre otros.
  • Componente rural: acciones, programas y normas para orientar y garantizar la conveniente utilización del suelo rural y su interacción con la cabecera municipal contenidos de corto y mediano plazo (8 años). El contenido de corto y mediano plazo hace referencia a: áreas de preservación y conservación ambiental, amenaza y riesgo, ocupación y usos del suelo, infraestructura vial y de servicios públicos, equipamientos, vivienda, entre otros.
  • Programa de ejecución: actuaciones sobre el territorio previstas en el POT, que serán ejecutadas durante el periodo de la correspondiente administración municipal (4 años, 8 años y 12 años).

Componente general POT 1

Componentes POT 2